Imperfecciones que me convierten en amorfa
Propiedad privada. Minutos que voy comprando.
Lúdica
y la sangre sigue deslizándose...
domingo, 28 de marzo de 2010
Desangrada
Aguada despedida. Vacios, que tras el beso final desatan señales de insignificancias y pasados comunes. El tiempo se desangraba en mi pecho aquella tarde, desmantelaba rincones que habían sido cubiertos por respuestas inventadas, empecinadas en aliviar dolores. Respuestas que deseaban contener el lamento adormecido, la pérdida.
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